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Lorena, mi nueva heroina

Itsaso, colaboradora de Lorena, la senadora Asunción Sánchez, Lorena y yo.
Itsaso, colaboradora de Lorena, la senadora Asunción Sánchez, Lorena y yo.

Conocí hace unos meses a Lorena Aguirre, gracias a Gioseppo, marca de calzado que a través de su fundación Pertusa está ayudándola en su proyecto de la ONG Coopera en Congo. Allí trabaja con niñas víctimas de las violaciones masivas que sufre el país desde hace años y como consecuencia de un conflicto bélico que ha beneficiado a muchos. La conocí y ahora solo pienso en ir a Congo y descubrir el país y su trabajo. De momento, comparto esta conversación que tuvimos en Alicante durante una cena benéfica, con más de 400 personas convocadas por Pertusa. Lorena es apasionada, cuenta una historia durísima y vive una situación que solo las personas fuertes como ella son capaces de digerir.

 

¿Cómo llega una amante de los chimpancés a ser una defensora de las mujeres y niñas en la República del Congo? Háblanos del programa que diriges.

Bueno, yo llegué a Congo en 2006 para desarrollar un Programa de Conservación Comunitaria que se llama Mazingira, que en sawhili significa Medio Ambiente. Su piedra angular era el Centro de Rehabilitación de Primates. Para proteger a los chimpancés y demás especies de monos, teníamos que trabajar con las comunidades locales. Con el programa desarrollábamos proyectos en el campo de la salud, de la Educación, del medio ambiente, desarrollo económico de las asociaciones de mujeres y más recientemente, salud Mental y apoyo psicosocial. Así que me vi cumpliendo mi sueño de cuando era pequeñita, que yo decía que quería ser Misionera y Veterinaria. Pero claro, después de tantos años conviviendo con las comunidades y compartir sus penas y alegrías, me sensibilicé muchísimo con la situación de las niñas, las jóvenes y las mujeres y su falta de derechos y las atrocidades que sufrían. Personalmente no puedo soportar ni el sufrimiento animal, ni el sufrimiento humano, así que tanto los chimpancés como las niñas son centrales en mi vida.

 ¿Son más indefensas las niñas allí que en otros países de África? Mucho más indefensas que en nuestro país…, desde luego…¿Por qué?

Yo creo que sí son más indefensas ya que llevan más de 20 años viviendo en conflicto… y mejor no hablamos de la herencia del colonialismo que arrastran. Las niñas y mujeres viven con miedo constante, debido a la tremenda inseguridad que existe, sobre todo en las zonas rurales, donde más ataques hay de hombres armados. Además, viven en casas de adobe y palos o en el mejor de los casos de planchas de madera…por lo que es muy fácil irrumpir para robar. Así que en tu casa no estás seguro. Además ellas lo pasan peor….si van al río a lavar la ropa…las violan…si van a los campos a trabajar…también son atacadas allí….si van al colegio andando…también las asaltan y para colmo no hay policías suficientes en las zonas rurales para protegerlas y en su mayoría tanto la policía como el ejército regular congoleño está compuesto de rebeldes desmovilizados. Por lo tanto…sí que están muy indefensas.

¿Qué han hecho las niñas y las mujeres en Congo para ser permanentemente violadas? Sin caer en el morbo, cómo empezó todo y cómo sigue?

¿Nacer niña? En una estrategia de guerra bien pensada. Las mujeres son importantes, hay muchas más que hombres y son el motor del desarrollo, las gestoras de las familias, trabajan en los campos y en el pequeño comercio. Destrozar la moral y el cuerpo físico de las mujeres es aplastar a la familia entera y con ello comunidades enteras. Sembrar el miedo constante inhabilita la sociedad a progresar.

En nuestro caso, la agresión sexual que están viviendo niñas de 1, 2, 3 años parece que tiene una causa diferente. La comunidad internacional y las autoridades congoleñas han especulado mucho y al final parece que las violaciones de menores de 12 años se deben a supersticiones. Al parecer la sangre de una virgen hace inmune a las balas, quita el SIDA, te puede hacer más poderoso, encontrar mejor trabajo. Lo llaman el Diamante rojo. Y cuanto más pequeña sea la niña más te aseguras de que sea virgen.

¿En qué consiste tu trabajo?

Dirijo un Programa con más de 65 colaboradores y unas 600 personas beneficiarias directas al año. Desarrollamos proyectos de cooperación en diferentes áreas con pocos recursos y muchas dificultades. La verdad es que tengo un equipo local increíble con el que trabajo desde hace años. Todos ellos han dado sus vidas por los temas en los que están involucrados. De hecho, su seguridad es más precaria que la nuestra y encima son ellos quien nos protegen y guían sobre los asuntos culturales y los intereses ocultos.

¿Cuáles son las mayores dificultades?

La situación de inseguridad es una constante en nuestras vidas, planes de evacuación, toque de queda, normas de seguimiento de los miembros del equipo… Por ejemplo, violaron a nuestra psicólogo del programa de los niños soldados y esclavas sexuales, pero fue rápidamente coordinado. Por supuesto la logística es muy difícil, las carreteras embarradas, la falta de electricidad constante, falta de telecomunicaciones fiables, roturas de coches, generadores…terremotos, desplazamientos de tierra, inundaciones… Las enfermedades…

 ¿Cómo ayudas a esas niñas violadas?    

Diseñamos un programa muy novedoso basado en la recuperación física y emocional de las víctimas una vez que salían del Hospital de Panzi en la ciudad de Bukavu y volvían a sus casas en las zonas rurales, apartadas de todos los servicios que pueden ayudarlas. Cuando la niña ha sido violada se la lleva al hospital rural. De allí es derivada al Hospital de Panzi con el famoso Doctor Denis Muckewe. Allí pasa meses de cirugías. Nosotros apoyamos a la familia durante este tiempo para asegurar que la niña siempre tenga alguien acompañándola en el hospital y que sus hermanos estén también atendidos. Cuando sale del hospital la víctima y su familia entran en un programa de seguimiento médico durante un año para asegurar un bienestar integral de toda la familia. Luego entra en los grupos de terapia con niñas de su misma edad. Al mismo tiempo nos aseguramos de escolarizarlas para normalizar sus vidas, y les damos material escolar y el uniforme. Y por último, damos apoyo jurídico gratuito a las familias para denunciar la agresión, tanto si es conocido el violador como si no.

Cuéntanos un caso de éxito.

Una niña que ha sufrido una agresión queda seriamente traumatizada tanto a nivel físico, como psicológico y comportamental. Además suelen estar estigmatizadas por la comunidad ya que son impuras. Para nosotros el éxito es que esa niña esté sana y que tenga las herramientas suficientes para desenvolverse bien en sociedad, en definitiva que sea feliz y vuelva a ser niña.

Por ejemplo, el caso que más mi impresionó fue el caso de Kerene de 4 añitos. La sacaron de su casa de adobe durante la noche. A la mañana siguiente la encontraron metida en una bolsa tirada al lado del río. Kerene estuvo en el Hospital de Panzi tres meses. Cuando salió, entro al grupo de terapia con otras niñas de su edad. A Kerene le costaba dormir, tenía pesadillas, estaba inquieta y se sobresaltaba por todo, estaba muy triste, luego tenia ataques de ira, se hacía pipi en la cama…, no se separaba de los adultos. Después de cuatro meses de terapia y seguimiento diario en la familia y en el cole, ha recuperado su autoestima enfrentándose al estigma con fuerza y decisión, dice que sabe cuáles son sus derechos, ya no se hace pipi en la cama y juega más con los otros niños y siempre está riendo y habla muuucho. Su recuperación emocional ha sido asombrosa.

¿Cuándo decidiste que Congo era tu nueva patria?

Después de cuatro años necesité salir a otros países para coger fuerzas. Pero me pasaba todo el tiempo soñando con Congo. Cuando volví, no necesité ni un día para adaptarme. En cambio en España me siento muy perdida. Es como si tuviera Congo debajo de mi piel. 

¿Quiénes son tus cómplices?

Mi mayor cómplice es Itsaso. Con ella empezó todo el trabajo con las niñas y con los niños soldados. Hemos pasado situaciones muy duras que sería difícil explicarlas hoy aquí, y juntas seguimos avanzando. Por supuesto las dos contamos con Coopera y con nuestro equipo congoleño que siempre están ahí para nosotras. Y desde luego nuestro gran cómplice en esta batalla es la Fundación Perusa.

Tú cuidas a las mujeres y a las niñas. ¿Y a ti quién te cuida?

Itsaso y todas las técnicas psicológicas que he aprendido a lo largo de los años y que me auto-aplico.

¿Cómo podemos ayudar desde España?

Trabajar en el congo nos pone al límite en muchas situaciones cotidianas, pero nuestro mayor miedo y preocupación es quedarnos sin dinero para poder cubrir las necesidades de todas las vidas que tenemos a nuestro cargo. Por ello, siendo sinceros, lo que más falta nos hace es un remanente continuo de fondos… Necesitamos socios que aunque contribuyan con un euro al mes…esta cantidad en terreno se estira y además para el año 2016, también pueden deducirse la donación, de los primeros 150 euros el 75% en su impuesto de la renta y el resto si es el primer año o segundo es un 35% s y si es el tercer año hasta un 40%. También empresas solidarias que quieran contribuir con la causa, además las empresas tienen unos beneficios fiscales muy interesantes Cuando hay un convenio de colaboración con Coopera ellos se pueden deducir el 100% de la donación en el impuesto de sociedades como gasto de publicidad. En todo momento estamos buscando crear empresas sociales que nos ayuden a financiar nuestros proyectos, como restaurantes, hoteles en Congo y meternos en el negocio del café con Caddy Adzuba (premio Princesa de Asturias) y las mujeres supervivientes.

 

 

 

 

lorena aguirre

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